CALLE QUINTO SOVIET – GRECHESKYI PROSPEKT – SUVOROVSKY PROSPEKT

CALLE QUINTO SOVIET

cuando la familia regresó a Leningrado, a sus dos habitaciones
en la calle Quinto Soviet, y antes de que Tatiana pudiera llegar a
su habitación, tuvo que pasar por delante de los seis Iglenko que
vivían con la puerta abierta.

quinto soviet

 quinto soviet1

En realidad, era muy pesado y no tenía claro cómo se las arreglaría
para llegar a la parada del autobús. Porque tomarían el autobús, ¿no?
¿No pensarían ir caminando hasta Quinto Soviet desde el Campo de
Marte?

QUINTO SOVIET2

-No creo que el tranvía número 1 me deje cerca de casa —comentó
Tatiana, después de pensárselo.
-No, no te deja cerca, pero en la estación Varsovia puedes tomar
el tranvía número 16 que te llevará hasta la esquina de Gresheski y
Quinto Soviet, o puedes tomar conmigo el tranvía número 2 que me
dejará a mí cerca del cuartel y a ti en el museo Ruso. —Alexandr hizo
una pausa-. Claro que siempre podemos caminar.



GRESHESKY PROSPEKT

Parecía como si el anuncio de Molotov hecho tan sólo dos horas
antes fuera una aberración en un día que por lo demás era absolutamente
normal. Tatiana casi dudaba de haber escuchado correctamente
al camarada Molotov hasta que salió a la calle y llegó a la esquina
de Gresheski Prospekt, donde vio a las multitudes que corrían hacia
Nevski Prospekt, la calle donde se encontraban la mayoría de las
grandes tiendas y bancos de Leningrado

greshesky prospekt

  greshesky prospekt1

—Vaya. -Tatiana le sonrió con admiración—. ¿Qué hiciste tan militar y valiente?
—Poca cosa. ¿Dónde vives, Tania?
—Cerca del parque de Táuride, en la esquina de Gresheski y Quinto Soviet —respondió en el acto—. ¿Sabes dónde está?
—Hago la ronda por toda la ciudad.

GRECHESKY PROSPE   Pasaron por delante de una iglesia y cruzaron Gresheski Prospekt. Tatiana estaba tan abstraída pensando cómo se las apañaría para ver a Alexandr otra vez, que no se dio cuenta de que había dejado atrás el edificio donde vivía. Estaban a punto de llegar a la esquina de Suvorovski, cuando se detuvo.

 GRECHESKY PROSPEC

El tranvía pasó por delante de la plaza de la Insurrección y siguió por Gresheski. Alexandr le pidió que se bajaran unas paradas antes de Quinto Soviet, cerca del hospital Gresheski en Segundo Soviet y Gresheski.

GRECHESKY   Caminaron lo más lentamente posible hasta la parada del tranvía número 16 y viajaron en silencio, codo con codo, hasta que se apearon
en la parada del hospital Gresheski.



SUVOROVSKY PROSPEKT

No quedaba ni una sola botella de vodka en todas las tiendas de
la calle Suvorovski. Tenían queso. Pero el queso no se conservaba.
Tenían pan, pero el pan no se conservaba. Había desaparecido todo el
salchichón. Tampoco quedaban conservas ni harina.

mientras paseaba por Suvorovski, desilusionada por
no haber podido comprar ni una caja de cerillas, Tatiana sentía el cálido
aire del verano cargado con un extraño olor de un orden de
cosas por venir que no sabía ni entendía. Inspiró con fuerza, al tiempo
que se preguntaba: «¿Recordaré siempre este día? He dicho lo
mismo en el pasado: oh, recordaré este día, pero he olvidado todos
los días que creía que no olvidaría. Recuerdo haber visto mi primer
renacuajo. ¿Quién lo hubiese dicho? Recuerdo el sabor del agua salobre
del mar Negro cuando la probé por primera vez. Recuerdo
cuando me perdí en el bosque por primera vez. Quizá sean las primeras
veces lo que recuerdas. Nunca he estado antes en una guerra
real. Quizá recuerde ésta»

suvorovsky prospect suvorovsky prospect1 suvorovsky prospect2

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